EL GOBIERNO DE LA ORDEN


La Orden es dirigida y gobernada por el Cardenal Gran Maestre, con la colaboración del Gran Magisterio y de la Presidencia del mismo, así como por la Consulta.

El Cardenal Gran Maestre es designado por el Sumo Pontífice entre los Cardenales de la Santa Iglesia Romana, y le corresponde regir, gobernar y representar a la Orden, así como tutelar la aplicación y observancia de sus Estatutos y, disponer cuanto considere necesario o útil para el cumplimiento de los fines de la Orden.

El Gran Maestre, cuyas directivas son de cumplimiento obligatorio, es el nexo con las máximas Autoridades Eclesiásticas y las civiles, tanto internacionales como nacionales, lo que puede delegar en Dignatarios de la Orden. También puede delegar en miembros del Gran Magisterio cumplir con determinados asuntos o cuestiones singulares.

El Patriarca Latino de Jerusalén es el Gran Prior de la Orden y el más alto Dignatario de la misma, después del Gran Maestre. Periódicamente informa al Gran Maestre y al Gran Magisterio sobre las necesidades pastorales de Tierra Santa a fin de permitir a la Orden la programación de su ayuda y la coordinación de sus actividades en la misma.

El Asesor es un prelado, designado por el Gran Maestre - previa aprobación del Sumo Pontífice - que, en caso de vacancia o eventual impedimento del Gran Maestre representa a la Orden y la rige. El Asesor cesa automáticamente en su cargo, con la designación de un nuevo Gran Maestre, pero puede ser confirmado.

El Gran Magisterio es presidido y convocado por el Gran Maestre, quien determina el Orden del Día. 
Sus integrantes son:
a. el Lugarteniente General
b. el Gobernador General
c. los Vice Gobernadores Generales
d. el Canciller de la Orden
e. el Maestro de Ceremonias
f. los Miembros, en número máximo de doce, elegidos y designados por el Gran Maestre, basado en el principio de la internacionalidad. Dos tercios como mínimo de los Miembros deben ser laicos
g. el Gran Prior y el Asesor pueden asistir a las reuniones del Gran Magisterio con voz pero sin voto.

El Gran Magisterio asiste y colabora con el Gran Maestre en el gobierno y gestión de la Orden., de acuerdo a las instrucciones del mismo: a) propone y programa la actividad de la Orden en general y en Tierra Santa en particular; b) orienta y coordina la actividad de las Lugartenencias; c) interpreta los Estatutos; d) aprueba el balance de la Orden y e) actúa en cualquier otro asunto que el Gran Maestre considere oportuno encargarle.

El Lugarteniente General es designado por el Gran Maestre entre los Caballeros Laicos; representa al mismo en las manifestaciones relacionadas con la Orden o en otros casos delegados y actúa en temas particulares que el Gran Maestre considera oportuno encargarle.

La Presidencia, que es el órgano ejecutivo del Gran Magisterio está integrada por el Gobernador General, los Vice-Gobernadores Generales, el Canciller y los Miembros del Gran Magisterio.

Sus funciones son: a) hacer el seguimiento de las disposiciones y programas relativos a la actividad de la Orden y en Tierra Santa; b) dar las instrucciones sobre los procesos administrativos, organizativos y caritativos de la Orden; c) vigilar la correcta aplicación de los Estatutos y de las disposiciones de los Órganos Centrales; d) prepara el balance de la Orden; y e) llevar adelante cualquier otro encargo que el Gran Maestre considere oportuno hacerle.

El Gobernador General es designado, entre los Caballeros Laicos, por el Gran Maestre. Bajo la dirección del mismo: a) supervisa la actividad del Gran Magisterio, la Consulta y las Comisiones; b) estudia e informa al Gran Maestre las necesidades de la obra en Tierra Santa; c) representa a la Orden en juicio; d) supervisa la situación y las necesidades de las Lugartenencias; e) interviene directamente en las cuestiones disciplinarias; f) controla las disposiciones administrativas y es el responsable de los asuntos administrativos ordinarios; g) informa al Gran Maestre sobre los problemas y cuestiones debatidas y tratadas en el ámbito de la Orden; y h) ejecuta toda otra misión encomendada por el Gran Maestre.


Los Vice-Gobernadores Generales son designados por el Gran Maestre entre los Caballeros Laicos; colaboran con el Gobernador General, lo asisten en el desarrollo de su actividad y lo sustituyen en caso de ausencia, impedimento o necesidad.

El Canciller de la Orden es designado por el Gran Maestre entre los Caballeros Eclesiásticos o Laicos de la Orden. Es el Secretario del Gran Magisterio, de la Presidencia y de la Consulta. En caso de su ausencia, impedimento o necesidad sus competencias pueden ser delegadas por el Gran Maestre a otros Miembros del Gran Magisterio.

El Canciller: a)supervisa las nominaciones y promociones de los Caballeros y las designaciones de los Dignatarios de las Lugartenencias; b) dirige la redacción de las publicaciones de la Orden; c) si es eclesiástico trata los problemas concernientes a la vida espiritual de la Orden y d) cumple las instrucciones particulares que le da el Gran Maestre.

El Maestro de Ceremonias es elegido por el Gran Maestre entre los miembros eclesiásticos de la Orden, le corresponde: a) la organización de las ceremonias y manifestaciones religiosas de la Orden; b) hacerse cargo de los problemas concernientes a la vida espiritual de la Orden cuando el Canciller fuera laico y c) cumplir cualquier encargo del Gran Maestre.

La Consulta es convocada y presidida por el Gran Maestre quien establece el Orden del Día. La Consulta toma conocimiento de la actividad desarrollada por el Gran Magisterio y de sus programas, así como de la actividad desarrollada por las Lugartenencias y da su opinión sobre la organización y actuación de la Orden.

La Consulta se integra con: a) el Gran Prior; b) el Asesor; c) los Miembros del Gran Magisterio; d) los Lugartenientes; e) un representante de la Secretaría de Estado y f) un representante de la Santa Congregación para las Iglesias Orientales. La Consulta debe ser convocada como mínimo cada cinco años.

Dignatarios de la Orden: al Gran Prior, al Asesor, a los componentes del Gran Magisterio, a los Lugartenientes y a los Grandes Priores de las Lugartenencias le corresponde, mientras están en funciones, el título de Dignatarios de la Orden.

Las Lugartenencias son las organizaciones locales que articulan en cada país, la vida de la Orden. Son instituidas por el Gran Maestre previa opinión del Gran Magisterio. Se organizan según las normas que rigen en el ámbito en el operan, previa aprobación del Gran Maestre, en tanto su estructura y funcionamiento estén en conformidad con el espíritu y con lo establecido en los Estatutos de la Orden.

Las Lugartenencias deben asegurar, en su ámbito territorial, el respeto del Estatuto y de las normas de la Orden, así como el estricto cumplimiento de las directivas del Gran Maestre, el Gran Magisterio y la Presidencia, y de las disposicio